
Después
de sufrir un evento cerebrovascular, la personalidad y sexualidad de Chris
Birch, un joven británico de 27 años, se alteraron drásticamente. Así lo reseñó
en su página web el diario Periodista Digital.
Chris Birch cree que un accidente cerebrovascular cambió su orientación sexual.
Ahora, dice, está tratando de redescubrirse a sí mismo y de entender porqué
ocurrieron estos cambios."Es como ver a una persona distinta, con mi cara
pero más joven. La verdad es que si me encontrara frente a mí mismo no me
reconocería y seguiría caminando" dice Birch.
Las fotografías de su pasado muestran a un Chris Birch totalmente diferente.
Solía pesar 120 kilos, beber tarros de cerveza a grandes tragos, era aficionado
al rugby en su nativo Gales y solía ser el alma de la fiestas. Trabajaba en un
banco y le encantaban los deportes y las motocicletas.
Pero cuenta que después de un extraño accidente en 2011 su personalidad sufrió
un enorme cambio: piensa que pasó de ser heterosexual a ser homosexual."Un
día estaba haciendo una voltereta en una loma y el abastecimiento de sangre a
mi cerebro quedó interrumpido lo cual causó el ataque cerebral. Después cuando
estaba recuperándome me di cuenta de que había cambiado" narra el joven.
"El Chris que yo conocía había desaparecido y un nuevo Chris surgió
de la nada. Entonces me di cuenta de que el ataque me volvió gay", añade.
Un accidente cerebrovascular ocurre cuando el abastecimiento de sangre -y
oxígeno- al cerebro se ve interrumpido. Sin oxígeno, una región o regiones del
cerebro pueden quedar destruidas debido a la muerte celular, lo cual puede
afectar la forma como una persona piensa, se mueve o se siente.
Los pacientes que sufren estos eventos tienen 40% más posibilidades de sufrir
otro accidente cerebrovascular y Birch toma medicamentos para prevenirlo. Se
somete regularmente a escáneres cerebrales, pero no puede recordar mucho de su
vida anterior al accidente.
Nota algunos cambios físicos en su cuerpo, por ejemplo, explica, cuando está
cansado su párpado derecho se cae.
Hasta ahora, sin embargo, no se han documentado casos que demuestren que un
accidente cerebrovascular puede alterar la orientación sexual de una persona.
Se ha hablado de algunos individuos que sufren cambios grandes de personalidad
después de uno de estos eventos.
El tema ha sido muy controvertido y algunos expertos cuestionan que un
accidente cerebrovascular pueda tener un impacto en la sexualidad humana. El
doctor Qazi Rahman, de la Universidad Queen Mary, de Londres, especialista en
orientación sexual humana, ha estado investigando las diferencias neurológicas
entre los hombres y mujeres gay y homosexuales.
¿Nacer o hacerse?
El investigador ha llevado a cabo pruebas con cientos de voluntarios gays, lesbianas
y heterosexuales. Y ha descubierto ciertos patrones clave que revelan si una
persona nació o se hizo gay o heterosexual.
Birch cuenta: "Cuando estaba recuperándome me di cuenta de que había
cambiado. El Chris que yo conocía había desaparecido y un nuevo Chris surgió de
la nada. Entonces me di cuenta de que el ataque me volvió gay".
Según el doctor Rahman los cerebros de los hombres gay parecen estar
organizados de forma diferente de los de los hombres heterosexuales.
El científico, recientemente, invitó a Birch, que ahora se dedica a la
peluquería, a someterse a pruebas para ver si nació gay o el evento
cerebrovascular lo volvió homosexual. Los resultados, sin embargo, no fueron
concluyentes.
En la mitad de las pruebas Birch mostró resultados "que se
esperarían" de un gay, y en la otra mitad obtuvo resultados dentro de la
gama de un heterosexual.
"La evidencia disponible en las ciencias biológicas de genética,
psicología y neurociencia sugieren que la sexualidad es algo con lo cual se
nace y que más tarde se desarrolla a lo largo de la vida" argumenta el
doctor Rahman.
"En ocasiones es necesario que ocurra algún evento neurológico -por
ejemplo un accidente cerebrovascular- que nos haga revaluar sentimientos que
quizás permanecen durmientes y que vuelven a nuestro consciente". A lo que
añade: "Y esto posiblemente es lo que ocurrió con Birch".
Sin embargo, otro especialista, el neuropsiquiatra Sudad Jawad, quien ha estado
trabajando con jóvenes que sufrieron accidentes cerebrovasculares, encontró en su
clínica a otro hombre cuya sexualidad cambio de homosexual a heterosexual.
"De la misma forma que un evento cerebrovascular te puede cambiar como
persona, tu conducta, tu personalidad, la forma como piensas, igual puede
ocurrir con la orientación sexual. Porque ésta es parte de la personalidad de
un individuo" dice el doctor Jawad.
"En ocasiones es necesario que ocurra algún evento neurológico -por
ejemplo un accidente cerebrovascular- que nos haga revaluar sentimientos que
quizás permanecen durmientes y que vuelven a nuestro consciente. Y esto
posiblemente es lo que ocurrió con Birch", cuenta el doctor.
El caso de Chris Birch recuerda otros ejemplos de individuos cuya personalidad
se ha alterado radicalmente después de un evento médico.
Otros casos similares
Tommy McHugh sufrió un accidente cerebrovascular en 2001 que desencadenó su
lado creativo.
McHugh solía ser albañil y ahora es un artista, escultor y poeta.
Antes del accidente cerebrovascular, dice, no tenía ningún interés en el arte,
más allá de los tatuajes en sus brazos.
En 2008 Cheryl Johnson contó que su personalidad y gusto literario cambiaron
radicalmente después de un trasplante de riñón.
Cheryl cambió las novelas populares por los libros de Dostoyevsky.
Y Debbie McCann, una abuela de Glasgow, comenzó a hablar con acento italiano
después de sufrir un accidente cerebrovascular en 2011, a pesar de que nunca en
su vida había estado en Italia.
Aunque la ciencia no logre nunca explicar lo que ocurrió con Chris Birch tras
su evento cerebrovascular, él, dice, continuará con el redescubrimiento de sí
mismo y de su nueva vida.
"Cada vez que miro las fotografías de mi pasado me convenzo más de que el
accidente cerebrovascular me volvió gay, porque de ninguna forma pude haber
sido gay antes", explica Birch. "Tengo fotos que son la prueba y
tengo amigos que pueden comprobarlo".
"Ahora soy más feliz que nunca, ¿por qué querría cambiar lo que soy?"
afirma Birch.
